Cooperating Volunteers

TRIBUS MÁS DESCONOCIDAS

Cooperating Volunteers lleva años ofreciendo experiencias de voluntariado internacionales, un viaje con propósito que nos permite ser parte del cambio positivo en muchas comunidades y además conocer otras formas de vivir totalmente diferentes a las nuestras.

Hoy, os queremos hablar sobre una curiosidad, y es que en un mundo tan globalizado y conectado, aún existen algunos pueblos, tribus o comunidades no exploradas, que viven de una forma totalmente conectada con la naturaleza.

¿Sabías que en el mundo existen alrededor de 5.000 tribus indígenas?

Estas comunidades suman más de 470 millones de personas y se distribuyen a lo largo de 90 países, representando un 6% de la población mundial.

Se distribuyen en Amazonía (Brasil, Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia y Venezuela), Nueva Guinea (Indonesia y Papúa Nueva Guinea), Islas del Océano Índico y África Central (pueblos aislados en el Congo y Angola).  

Muchas de estas tribus están en peligro por la deforestación, la minería, la caza ilegal y las enfermedades externas. Estas tribus han evitado o rechazado el contacto con el mundo exterior y, en algunos casos, su existencia solo se conoce a través de avistamientos aéreos o rastros dejados en la selva.  

Hablaremos de algunas de ellas, y de la información que se tiene.

  • SENTINELESES (India)

Habitan la Isla Sentinel del Norte, en el archipiélago de Andamán y Nicobar, India.  

Se cree que han vivido allí durante más de 60.000 años, sin contacto con el mundo exterior.  

La población estimada es entre 50 y 200 personas, aunque no hay datos exactos. La lengua es totalmente desconocida ya que no tiene relación con ninguna otra. Son cazadores-recolectores y no practican agricultura ni ganadería. Usan lanzas, arcos y flechas y otras herramientas rudimentarias, y viven en pequeñas chozas dispersas por la isla. Son de piel oscura, cabello rizado y de baja estatura. 

Son extremadamente hostiles al contacto con forasteros y han atacado con flechas a quienes intentan acercarse a la isla. En 1974 dispararon con flechas a un equipo de National Geographic, en 2006 asesinaron a dos pescadores que encontraron en su territorio y en 2018 mataron a un misionero estadounidense, John Allen Chau, que intentó evangelizarlos.

Para protegerlos, el gobierno de la India ha prohibido el acceso a la isla, ya que el contacto con el exterior podría ser fatal para ellos debido a la falta de inmunidad a enfermedades comunes. La tribu se mantiene aislada y es ilegal acercarse a menos de 5 km de la isla.  

El conocimiento sobre los sentineleses proviene de avistamientos aéreos y breves intentos de contacto en el pasado. Sin embargo, no hay estudios detallados sobre su cultura, religión o estructura social.  

Son una de las últimas sociedades verdaderamente primitivas e independientes del mundo. 

  • HULI WIGMEN (Papúa Nueva Guinea)

Son una de las tribus más fascinantes de Papúa Nueva Guinea, conocidos por sus espectaculares pelucas de cabello humano y su maquillaje facial amarillo, rojo y blanco. Son un grupo indígena que ha mantenido muchas de sus tradiciones ancestrales, a pesar del contacto con el mundo moderno.  

Su población estimada es de 150.000 personas y se encuentran en Tierras Altas del Sur de Papúa Nueva Guinea, en la provincia de Hela. Hablan Huli, aunque algunos también conocen tok Pisin o inglés. Son cazadores, agricultores (cultivan batatas, plátanos y taro, y crían cerdos que son símbolos de riqueza y usados en el comercio y ceremonias) y guerreros. Tienen creencias animistas, con gran respeto por los espíritus de la naturaleza y los antepasados.

Una de sus tradiciones más sorprendentes es la fabricación de pelucas ceremoniales hechas con su propio cabello. Los jóvenes Huli que desean convertirse en guerreros se aíslan durante meses en “casas de hombres” y siguen una estricta dieta. Durante este tiempo, se afeitan la cabeza regularmente y usan el cabello para tejer sus pelucas. Una vez terminadas, las pelucas se decoran con plumas de aves del paraíso, hojas y otros adornos.  

Los Huli tienen una larga tradición de conflictos tribales, que solían resolverse con enfrentamientos armados. Aunque hoy en día hay menos guerras, las disputas siguen ocurriendo, a menudo por territorio, recursos o venganza.  

Su vestimenta de guerra incluye: cuerpos pintados con arcilla, pelucas y plumas de aves del paraíso y lanzas y arcos.

Aunque muchos Huli siguen sus tradiciones, otros han adoptado costumbres modernas. Viven en ciudades como Tari y trabajan en el turismo o la minería. Sin embargo, aún conservan sus ritos, danzas y ceremonias tradicionales.  

  • AWÁ (Brasil)

También conocidos como Guajá, son una de las tribus más amenazadas de la Amazonía brasileña. Son nómadas cazadores-recolectores, y algunos de ellos siguen viviendo en total aislamiento, evitando el contacto con el mundo exterior.  

Viven en el estado de Maranhão, Brasil, en la selva amazónica. Se estima que aproximadamente son 600 personas, de las cuales unas 100 aún están no contactados. Hablan Awá-Gujá, del tronco lingüístico Tupi-Guaraní. Se mueven constantemente por la selva, por eso son considerados nómadas, cazan monos, tapires y aves con arcos y flechas. Algunos cultivan yuca, maíz y plátanos. Y crían animales salvajes como mascotas, especialmente monos huérfanos.

Los Awá son considerados uno de los pueblos más amenazados del mundo, principalmente por la deforestación (madereros ilegales han destruido grandes partes de su territorio), minas y ganadería (el avance de empresas ganaderas y mineras invade su hogar), por la violencia (Colonos y madereros han atacado a los Awá, llegando a asesinar a algunos) y por el riesgo de enfermedades (son muy vulnerables a enfermedades comunes como la gripe).  

En 2012, una campaña de Survival International presionó al gobierno brasileño para expulsar a los madereros ilegales de su territorio, pero el problema persiste.  

Los grupos Awá que no han sido contactados son completamente autosuficientes, viven desnudos o con ropa mínima hecha de fibras naturales, construyen chozas temporales con hojas de palma y tienen profundo conocimiento de la selva pudiendo sobrevivir con lo que encuentran. 

Los expertos temen que si los Awá no contactados son forzados a salir de la selva, podrían desaparecer rápidamente debido a enfermedades y pérdida de su territorio, por eso el gobierno brasileño ha demarcado algunas tierras protegidas, pero la vigilancia es débil. Organizaciones indígenas y ONGs siguen luchando para defender a los Awá de la destrucción de su hogar.  

  • KOROWAI (Indonesia)

Son una tribu indígena de Papúa Occidental (Indonesia), conocidos mundialmente por su forma de vida única y, especialmente, por sus casas construidas en las copas de los árboles, a más de 20 metros de altura. Durante mucho tiempo fueron considerados una tribu “perdida”, y no fueron contactados por el mundo exterior hasta la década de 1970.

Se ubican en la Selva tropical del sureste de Papúa, cerca del río Becking. Se estima que la población es de unas 3.000-4.000 personaste hablan Korowai, una lengua papú no relacionada con otras conocidas. Son agricultores cultivando sagú, plátanos y papayas y también cazadores de cerdos salvajes, ratas y aves usando lanzas, arcos y trampas. La construcción de las casas en los árboles detona estas y protección contra espíritus malignos, inundaciones y enemigos.

Los Korowai construyen casas a más de 20 metros de altura (algunas hasta 35 m) con madera de palma sagú y hojas trenzadas, con un solo espacio abierto donde duerme toda la familia. Acceden a ellas mediante escaleras de bambú.

Durante años se ha afirmado que los Korowai practicaban canibalismo ritual, sobre todo como forma de castigo contra brujos o “khakhua”, acusados de magia negra. Algunas fuentes indican que esto era real, pero ha desaparecido casi por completo. Otras sostienen que gran parte de esta narrativa fue exagerada por exploradores y medios de comunicación para atraer atención. Hoy en día, es un tema muy debatido entre antropólogos, y los propios Korowai suelen hablar de ello de forma ambigua, especialmente frente a extranjeros.

Algunos Korowai han adoptado elementos modernos: ropa, herramientas de metal o incluso móviles en ciertas aldeas, el turismo ha crecido, con visitantes que pagan para ver su forma de vida, lo que ha generado una mezcla entre tradición y espectáculo pero aun así, muchos grupos Korowai siguen viviendo de manera tradicional en zonas remotas de la selva.

  • CHULYM (Rusia)

Son un grupo indígena que habita principalmente en las regiones del suroeste de Siberia, en Rusia, a lo largo del río Chulym. Son parte de los pueblos tunguses y tienen una historia que se remonta a miles de años, aunque en tiempos recientes su cultura ha estado en grave peligro debido a la globalización y la asimilación.

Habitan principalmente en las áreas de Jakasia y Krasnoyarsk, se estima que actualmente su población es de menos de 1,000 personas, aunque algunas fuentes dicen que podrían ser más. Su número ha disminuido considerablemente debido a las políticas de asimilación del gobierno ruso, que llevaron a la pérdida de su lengua y costumbres. El chulym era la lengua pero está en grave peligro de extinción ya que a lo largo de los años, el ruso lo ha sustituido en gran medida y solo unas pocas personas mayores aún lo hablan fluidamente.  

Son semi-nómadas y sus principales actividades económicas son la caza y la pesca (viven en una región rica en bosques y ríos, por lo que la caza de renos, alces y ciervos, junto con la pesca de peces como el esturión y el salmón, ha sido una fuente vital de sustento), ganadería (criaban renos y caballos para transporte y alimento) y agricultura (como cultivo de patatas y cebada).  

La religión de los Chulym está fuertemente vinculada con la naturaleza y los espíritus del bosque. Tienen una cosmovisión animista, donde los espíritus de los árboles, animales y ríos juegan un papel central en su vida cotidiana. El chamán, conocido por su capacidad para comunicarse con los espíritus y curar enfermedades, ha sido una figura importante en la sociedad Chulym. También veneran a suante, el espíritu de los cielos y a seres protectores relacionados con la naturaleza.  

A lo largo de los siglos, han sufrido las consecuencias de la colonización rusa, la colectivización forzada en tiempos de la Unión Soviética y la desaparición de su lengua y cultura. En el siglo XX, muchos de ellos fueron forzados a asimilarse a la cultura rusa y perder sus tradiciones en favor de la modernización. A pesar de los esfuerzos por preservar su identidad cultural, son un pueblo en peligro de extinción.

Muchos hoy en día han integrado aspectos de la vida moderna, como el trabajo en fábricas, la educación en escuelas rusas y la adopción del ruso como idioma principal. Aunque hay poco turismo en la región, el interés por los pueblos indígenas de Siberia ha aumentado.  

  • SURI (Etiopía y Sudán del Sur)

Son una de las tribus más llamativas y orgullosas de África Oriental, viviendo principalmente en la región fronteriza entre Etiopía y Sudán del Sur. Son conocidos por su cultura guerrera, su estética corporal única y su resistencia a la modernidad.

Ubicados en la región de Bench Maji se estima que su población es de entre 30.000 y 45.000 personas. Hablan suri, una lengua Nilo-sahariana y son pastores nómadas, siendo el ganado su mayor riqueza. También cultivan maíz, sorgo, frijoles y calabazas, y viven en pequeñas aldeas de chozas circulares hechas de barro, paja y madera.

Las mujeres son famosas por el uso de platos labiales (de arcilla o madera), que se colocan tras estirar el labio inferior a través de una perforación. Cuanto más grande el plato, mayor es el estatus social de la mujer (aunque no todas lo usan). También se hacen cicatrices decorativas (escarnificación), que son consideradas bellas y parte de su identidad.

Los hombres se pintan el cuerpo con barro blanco, ceniza y pigmentos naturales antes de rituales o combates. Practican la “donga” un combate tradicional con bastones largos (como lanzas de madera) donde luchan por prestigio, respeto y, a veces, por el derecho a casarse. Las cicatrices también son símbolos de valentía: cada herida de guerra puede marcar estatus.

Son tradicionalmente guerreros, y las peleas entre clanes o con otras tribus (como los Nyangatom o Mursi) por pastos, agua o ganado son comunes. Hoy en día, muchos tienen armas modernas (AK-47s), resultado del tráfico de armas en la región.  

Existen presiones modernas y amenazas, la región ha sido escenario de tensiones por la frontera con Sudán del Sur, atraen turistas por su apariencia única, pero esto ha generado debates éticos sobre la “exhibición” de su cultura, algunos proyectos del gobierno etíope (como represas o plantaciones) han desplazado comunidades suri y algunos jóvenes han empezado a ir a la escuela, pero muchos aún viven con prácticas completamente tradicionales.

Entre los Suri, el ganado no solo se usa para comer o comerciar, beben su sangre mezclada con leche como alimento ritual. La tribu es a menudo confundida con los Mursi que también usan platos labiales, pero son un grupo distinto con costumbres similares.

Estas son solo algunas de las tribus nómadas e indígenas que siguen existiendo en el mundo, y aunque la información de muchas de ellas es un tanto confusa y desconocida, es importante que siga siendo así para poder asegurar su conservación en un mundo cada vez más globalizado.

Aprender sobre todas ellas es fascinante, y no enseña lo grande que es el mundo, y lo diferente que evoluciona todo en los distintos continentes.

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